domingo, 16 de noviembre de 2008

Miscelanea111708

MISCELÁNEA.


Por Antonio de Mendieta.




LA REVOLUCIÓN.


Es absurdo festejar el próximo día 20 un aniversario más de la Revolución Mexicana, porque esta, ha fracasado totalmente.


Seguimos siendo explotados por un grupo de 20 familias y supeditados a los dictámenes de una Iglesia elitista, debatiéndonos en medio de la inseguridad, de la corrupción y sobre todo, de la impunidad.


Tenemos gobiernos en todos sus niveles, o que son corruptos o que son ineficientes, pero todos, trabajan a favor y en beneficio de los ricos ya sean estos, empresarios, políticos, narcos o clero.


Lo que necesitamos hacer es no festejar la revolución de 1910, sino crear una nueva revolución social, política y económica.




LOS AMOS DE MÉXICO.
Carlos Slim, Lorenzo Servitje, Roberto Hernández, Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas Pliego, Lorenzo Zambrano, Carlos Peralta, Eugenio Garza y Fam., María Aramburuzabala y Alberto Bailleres


Todos, venden sus productos, a precios más altos a los mexicanos que los precios a que le venden a los mercados extranjeros.




LOS PARÁSITOS DE MÉXICO.


Todos los líderes sindicales, sobre todo los de las empresas y organismos estatales y paraestatales, encabezados por la corrupta e inmoral Elba Ester Gordillo, del SNTE, y el sinvergüenza Carlos Romero Deschamps, del STPRM.


Siguiendo a los anteriores, muy de cerca, Víctor Fuentes del SUTERM y Martin Esparza, del SME.


Y los lideres de sindicatos de empresas privadas encabezadas por el traidor laboral de Francisco Hernández Juárez de Telmex y los sindicatos CTM, CROC y muy en especial los asquerosos esquiroles, de los mal llamados sindicatos blancos o independientes, inventados por el empresariado de Monterrey para manipular y explotar a los trabajadores impunemente.




LOS EXPLOTADORES DE MÉXICO.


Los explotadores del pueblo, son los partidos políticos, todos, y los funcionarios públicos derivados de ellos.


No hay un partido político que levante las banderas de las demandas populares, y solo se dedican a obtener puestos en cualquier nivel de gobierno para vivir a expensas del famélico pueblo, como millonarios y como ejemplo no hay que ir muy lejos: diputados federales y locales y senadores.


El sistema político mexicano, desde su origen, o sean todos los partidos políticos, hasta su fin, o sea el poder, trabajan para ellos, por ellos y a costa de la miseria popular. Todos, sin excepción.


Políticamente el pueblo mexicano es esclavo de la partidocracia que cada vez nos hunden más, como pueblo y como país, mientras ellos cada vez viven mejor y ganan más.




LOS CORRUPTORES DE MÉXICO.


El crimen organizado, en todas sus facetas, ha tenido un éxito absoluto debido a la corrupción, desde el policía de la esquina, hasta, en muchos casos, la corrupción del alcalde, del gobernador o de los respectivos secretarios y quizá, pronto, de algún presidente.


El crimen organizado no es de generación espontanea. El crimen organizado se ha generado por la corrupción del sector público en casi todas las aéreas y niveles.




EL CÁNCER DE MÉXICO.


El cáncer que corroe a México, que corroe al pueblo, es la impunidad. La justicia no existe a menos de que se sea rico, sin importar el origen de esa riqueza, que en la mayoría de los casos es sucia.


La impunidad ha terminado con la esperanza de los mexicanos en su país. Se ha roto el sentimiento nacionalista o peor aún, el sentimiento patriótico al ver que la justicia no lo es.


La impunidad se ha enseñoreado de toda la República.


En México no hay más justicia que la que puedas comprar u obtener por tu propia mano.




LA VOZ DE LOS EXPLOTADORES DE MÉXICO.


Ni duda cabe que la mayoría de los medios electrónicos, en especial Televisa y TV Azteca, se han vuelto los encargados de sumir al pueblo en un sopor, entre futbol, telenovelas y noticiarios.


Se han convertido por su propio derecho y para su propio beneficio, en un gobierno alterno, y al cual, los gobiernos de todos los niveles legalmente constituidos, tienen que rendirle pleitesía bajo la amenaza de despedazarlos con su poder.


La televisión en México, ha dado, de hecho, un golpe de estado y tiene hipnotizado al pueblo, y lo usa para sus perversos fines y objetivos.




EL FANATISMO EN MÉXICO.


La Iglesia Católica, como en tiempos de Porfirio Díaz, se ha incrustado en el poder público y desde ahí, reparte bendiciones al hambre del pueblo, mientras se asocia a los ricos.


La Iglesia Católica, para controlar a la masa del pueblo, fomenta a sabiendas de que es falsa, la historia y el culto de la Virgen de Guadalupe, y claro, los políticos felices.


Entre futbol, alcohol y Virgen de Guadalupe, este pueblo esta castrado.




¿FESTEJAR LA REVOLUCIÓN?


Después del paseo que hemos dado por los problemas del país, ¿usted cree que tenemos algo que festejar? Claro que no. Lo que necesitamos es otra revolución y cuidar que no se prostituya. Amén.




ademendieta@gmail.com




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